En este encuentro tuve oportunidad de compartir con empleados y estudiantes algunas de las experiencias que he acumulado a lo largo de mi carrera deportiva.
Durante la charla hablé sobre la importancia de la disciplina, la constancia y la capacidad de adaptación para afrontar nuevos retos. También de cómo gestiono la presión de la alta competición, qué papel desempeña el trabajo en equipo en el éxito de cualquier proyecto y por qué considero que los errores y las derrotas son una parte imprescindible del proceso de crecimiento.
Fue una experiencia muy enriquecedora formar parte de una iniciativa con la que Deloitte impulsa el liderazgo, el desarrollo profesional y el bienestar de las personas. Poder comprobar cómo muchos de los valores del deporte de élite encuentran un reflejo directo en el mundo empresarial hizo que la conversación fuera especialmente cercana e inspiradora.

Siempre es un privilegio salir de la pista para compartir vivencias que puedan ayudar a otros a afrontar sus propios desafíos. Creo firmemente que el esfuerzo, la resiliencia y la pasión por mejorar son valores universales, capaces de generar un impacto positivo tanto en el deporte como en cualquier otro ámbito.

